ELECCIÓN DE FORMA JURÍDICA: ¿AUTÓNOMO O SOCIEDAD?

Una de las decisiones más importantes a la hora de emprender un negocio, es la elección de la forma jurídica que vamos a adoptar, y las más frecuentes suelen ser la figura del Autónomo y la Sociedad Limitada.

En este articulo queremos sacar conclusiones acerca de cuándo será mejor una u otra, para ello tendremos en cuenta distintos factores, que analizaremos a continuación:

CONSTITUCIÓN

Los costes de constitución de una Sociedad suelen ser mucho más elevados que los de constituirnos como autónomos, comparando podríamos decir que constituirnos como sociedad nos supondrá entre 1000 y 1500 euros mientras que darnos de alta como autónomo unos 50 euros, llegando a ofrecerse de manera gratuita si se contratan los servicios de asesoría o gestoría posteriormente.

CAPITAL NECESARIO

Para constituir una sociedad tendremos que aportar un Capital Social mínimo de 3000 euros, este importe lo depositaremos en una cuenta a nombre de la sociedad en constitución, la entidad nos aportara un certificado de haber aportado este importe, pero sin embargo quedara retenido hasta que finalicemos el alta y aportemos al banco la documentación.

Mientras que para constituirnos como autónomos no debemos aportar ningún capital.

RESPONSABILIDAD ANTE DEUDAS Y/O TERCEROS

La figura del autónomo es una persona física que desempeña una actividad profesional por lo tanto responderá a titulo personal ante todas las responsabilidades o deudas que pueda adquirir en el desempeño de su actividad, respondiendo con su patrimonio personal en caso de ser necesario.

Mientras que en una sociedad responderemos meramente con el capital aportado a la misma, ya seamos socios o administradores únicos, salvo excepciones en las que se haya avalado personalmente a la sociedad.

CARGA FISCAL

Las sociedades tributan por el Impuesto de Sociedades aplicándose generalmente un tipo impositivo del 25 %, pudiendo acogerse, de cumplir los requisitos, al tipo reducido del 15 % durante los dos primeros años.

Los autónomos sin embargo tributan por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, IRPF, generalmente se aplicará el 15 % aplicándose el tipo reducido del 7 % durante los 3 primeros años.

Deberemos puntualizar que el IRPF es un impuesto progresivo, a mayores ingresos mayor tipo impositivo, mientras que el IS es un impuesto de tipo fijo que además grava los beneficios obtenidos y no los ingresos como así lo hace el IRPF.

¿Y esto que quiere decir?

Muy sencillo, siendo autónomo pagaras un IRPF progresivo obtengas beneficio o no de tu negocio, ya que su base imponible se calculará sumando todos los ingresos derivados de la actividad. Una Sociedad paga por los BENEFICIOS obtenidos es decir su base será el resultado del ejercicio y deberá pagar si este es positivo.

COTIZACIÓN A LA SEGURIDAD SOCIAL

Si decides emprender constituyendo una SL como administrador de la sociedad deberás estar dado de alta en el RETA y serás un autónomo societario, lo que conllevara unos costes de Seguridad Social mínimos de unos 358 €.

En el caso de los autónomos podrán acogerse a la llamada ¨tarifa plana¨ de 50 € durante el primer año.

GASTOS DE ASESORÍA/GESTORÍA

La gestión de nuestras obligaciones contables, fiscales y tributarias serán más costosas si nos decantamos por la opción de una SL, siendo de un mínimo de 120 € mensuales mientras que un autónomo puede tener un coste de unos 45 € mensuales.

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CONCLUSIONES

Desde nuestro punto de vista os diremos que teniendo claro el volumen de negocio que manejaremos a corto plazo, las necesidades de personal o financiación deberíamos tener claro nuestra mejor opción.

 AUTÓNOMO

Si nuestro negocio no necesita una gran financiación al inicio o a corto plazo, no necesitaremos contratar personal y nuestros ingresos no van a ser alto, nos decantaríamos por la opción de ser Autónomo, dado que no tendremos grandes responsabilidades que soportar ni grandes ingresos y reduciremos costes de constitución, cotización y administrativos.

AUTÓNOMO A CORTO PLAZO Y TRANSFORMACIÓN A SOCIEDAD A MEDIO PLAZO

Mas adelante, a medio plazo, nuestro negocio debería llegar a un punto dentro de su consolidación y crecimiento en el que nos tendremos que detener y pensar en si ha llegado la hora del cambio, analizaremos todos los puntos anteriores y si en ese momento la mejor opción para nosotros es ser una SL, transformarnos en una Sociedad Unipersonal.

Esto se dará cuando nuestros ingresos superen los 50-60 mil euros anuales, tengamos personal a nuestro cargo y necesitemos acudir a financiación para ampliar nuestro negocio, evolucionarlo etc

SOCIEDAD LIMITADA

Y finalmente la última opción es constituir una SL desde el principio, algo que haremos en caso de que nuestro negocio necesite grandes financiaciones, necesitemos personal, y esperemos unos ingresos (que no beneficios) altos a corto plazo.

Sea cual sea tu idea de negocio, en PDJ Asesoría & Consultoría Te escucharemos, Te entenderemos y Te ayudaremos a elegir la mejor forma jurídica a adoptar, ya sea las analizadas anteriormente u otras opciones que se adapten a tu negocio.

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